Taylor Swift: Madrid esperó 13 años para vivir una noche épica

Créditos: TAS Rights Management
Nada más y nada menos que 13 han sido los años que han pasado desde la última vez que Taylor Swift giró en Madrid. Ahora, con motivo del The Eras Tour, su gira más ambiciosa hasta el momento, está recorriendo el mundo y en España anunciaba dos fechas. Por primera vez, se presentaba en el Santiago Bernabéu el 29 y 30 de mayo y sí, con entradas agotadas en un abrir y cerrar de ojos.
La cuenta atrás hasta este día llevaba activa para muchos un año desde que compraron sus entradas. Por eso, tanto los nervios como la expectación e ilusión se palpaban tanto dentro como fuera del estadio. En dos noches tan importantes, al igual que en toda Europa, los encargados de romper el hielo y calentar el ambiente no eran otros que Paramore. Encabezados por la enérgica Hayley Williams y su arrolladora presencia escénica, la banda ofreció un show intenso gracias al contundente sonido de su directo.
Todo, antes de ver cómo a las 20:11 horas arrancaba en las pantallas una cuenta atrás de 2:23′. Tras ella, se escuchaba el reconocible “it’s been a long time coming…” mientras las pulseras empezaban a iluminarse dando paso al esperado momento en el que Madrid recibiría a la cantante con los brazos abiertos.

Con esta gira, Taylor Swift está haciendo un repaso por su carrera dividiendo el concierto en diferentes eras. La primera en poner en pie al público no era otra que la era Lover. Un estallido de gritos ensordecedor rebotaba en el Bernabéu mientras la cantante aparecía dando comienzo a la primera de sus dos grandes noches en la capital. Lo hacía con ‘Miss Americana & the Heartbreak Prince‘ y ‘Cruel Summer‘ subida en una plataforma en la parte central de la larga pasarela. Los cánticos empezaban a resonar con fuerza y aquello, era solo el principio de lo que serían más de tres horas de directo.
“Encantada de conoceros,” decía Swift en castellano desatando de nuevo el griterío. “¡Miraos Madrid! La forma en la que bailáis y cantáis hace que me esté sintiendo excelente y esto acaba de empezar.” En su cara se veía una amplia sonrisa tras la acogida que habían tenido las dos primeras canciones en un estadio donde más de 65 mil personas se dejarían el alma en cada canción. Una entrega que no cesó con ‘The Man‘ y ‘You Need to Calm Down‘ y en una noche donde Taylor no paró quieta. Admirando la gran capacidad del recinto, aprovechó cada mínimo rincón del escenario respaldada por unos visuales que enriquecían aún más la experiencia.
“No he visto al precioso público español en 13 años y es algo que no volverá a pasar nunca más,” prometía cogiendo su guitarra para interpretar ‘Lover‘ tras la que agradecía a Paramore que abriera esa noche de forma extraordinaria. Una noche para celebrar 18 años de música y donde habría muchísimas canciones.

La segunda era en la que nos sumergíamos no era otra que la de ‘Fearless‘. En ella, no faltaba la canción que presta título al disco ni un ‘You Belong With Me‘ y un ‘Love Story‘ con los que invadía la capital de nostalgia. Poco después, el rojo inundaba el Bernabéu gracias a canciones como ‘22‘, ‘We Are Never Ever Getting Back Together‘ y ‘I Knew You Were Trouble‘. La norteamericana reconocía que esta gira es lo más divertido que ha hecho hasta ahora. Lo es porque ha reunido todas sus eras en una misma noche rememorando grandes momentos aunque lamentaba no haber visitado España con sus giras anteriores.
“Tocar aquí esta noche está siendo muy mágico,” reconocía antes de preguntar si podía robar 10 minutos del tiempo de sus seguidores. Todo el mundo sabía lo que se avecinaba y no era otra que la versión extendida del interminable y mágico ‘All Too Well‘.
Si echamos la vista atrás, The Eras Tour es una gira en la que lleva inmersa desde hace un año. A día de hoy, cuenta con más de 90 fechas y sí, con entradas agotadas. Una gira donde está muy bien rodeada por su banda y un ejército de bailarines que aportan mucho a un espectáculo muy dinámico y entretenido. Además, cabe mencionar la infinidad de veces que se cambia de vestuario haciendo que el público se quede aún más prendado de ella y de su magia. Porque sí, Taylor Swift tiene un imán que te atrapa.

Lo que podemos afirmar al 100% es que, quienes están encantados de conocer a Taylor son sus seguidores que se dejaron la garganta en un ‘Enchanted‘ de ensueño para el que aparecía vestida cual princesa Disney. Tras una era tan fugaz, se abría paso una de sus etapas más potentes, la Reputation era. El sonido envolvente retumbaba con fuerza con ‘…Ready for It?‘, ‘Don’t Blame Me‘ o un ‘Look What You Made Me Do‘ en el que sus versiones pasadas aparecen encerradas en cajas de cristal.
Si por algo se caracteriza la carrera de Taylor Swift es por la gran evolución que ha mostrado a lo largo de los años. No se ha cerrado a ningún estilo y en todos, se ha movido como pez en el agua. En aquel punto de la noche, las revoluciones bajaban y una cabaña entre árboles tomaba el escenario principal. En lo alto de ésta se tumbaba la norteamericana durante ‘cárdigan‘ antes de entrar en ella para cantar ‘betty‘, a guitarra. La artista aprovechaba para contar lo orgullosa que está de ‘folklore‘ y de ‘evermore‘. Son dos discos que hizo intentando escapar de la realidad en plena pandemia y por eso, empezó a escribir de forma diferente.
Taylor pensó en escribir historias de ficción sobre otros personajes alejándose de lo que suele hacer que es escribir sobre sí misma. Así nacieron ambos discos, uno tras otro. Dentro de esta creación, hubo un lado amargo. “Cuando terminaba de escribir una canción que me gustaba, no sabía si podría cantarla en concierto con vosotros porque había en un futuro incierto,” admitía.

Ahora le llena de alegría poder compartirlas todas con sus seguidores. Así fue el caso de ‘champagne problems‘ a piano tras la que recibía una ovación imparable de casi 3 minutos dejando a la cantante con la boca abierta y sin palabras. Ese set tan íntimo nos dejaba disfrutar de ‘illicit affairs‘, ‘my tears ricochet‘ o un ‘willow‘ con el que lanzaba su particular hechizo a la capital.
Mirando al reloj, veíamos que nos adentrábamos en la última hora de concierto. Una que quedaba inaugurada por su disco ‘1989‘. Era el momento de bailar como nunca y de corear, aún con más fuerza, cada canción. Así, se sucedían ‘Style‘, ‘Blank Space‘ y ‘Shake It Off‘ con una Taylor Swift brillando en Madrid acompañada por sus bailarines. Dentro de esta parte de la fiesta no podían faltar ‘Wildest Dreams‘ y un ‘Bad Blood‘ que prendía fuego al Bernabéu a llamarada viva.
Desde hace unas semanas, la cantante ha tenido que hacer un hueco muy importante en el setlist a su nuevo disco. No importa que ‘The Tortured Poets Department‘ haya visto la luz hace poco más de un mes porque la capital se las sabía todas. La entrega no bajaba y coreaban cada canción como si llevasen años siendo su banda sonora. El blanco y negro se apoderaba del Bernabéu con ‘But Daddy I Love Him‘, ‘Who’s Afraid of Little Old Me?‘, ‘Fortnight‘ o ‘I Can Do It With a Broken Heart‘. Y sí, Madrid estaba completamente rendida ante el gran espectáculo que estaba presenciando y ante la perfección vocal y escénica de Taylor.

“Esta es mi parte favorita porque cada noche es diferente,” decía desde la parte final de la pasarela. “Quiero haceros felices y paso mucho tiempo pensando y planeando qué canciones os harán cantar fuerte.” Taylor Swift recordaba que la última vez que estuvo en Madrid de gira fue con ‘Speak Now‘ y sin más presentación, cogía su guitarra para enloquecer a los presentes rememorando un ‘Sparks Fly‘ que se daba la mano con ‘I Can Fix Him‘.
Taylor estaba disfrutando tanto que admitía que parecía que llevaba 10 minutos de concierto cuando había sobrepasado la tercera hora de directo. Como ahí no quedaban las canciones sorpresa, se sentaba al piano con ‘I Look In People’s Windows‘ y un ‘Snow on the Beach‘ que causó revuelo. El público entró en pánico provocando la risa de la cantante porque tras abrirse una parte del escenario, las miles de personas pensaron que aparecería Lana del Rey que también se encuentra en nuestro país. Todo quedó como una anécdota y una falsa alarma.
La parte final nos traía su era ‘Midnights‘. Entre nubes moradas sonaba ‘Lavender Haze‘ y con ‘Anti-Hero‘ se tomaba tiempo para saludar a quienes compraron entradas en zona de visibilidad reducida en los laterales. Con el final cada vez más cerca, subía la temperatura con ‘Vigilante Shit‘ y su sugerente baile en una silla mientras las plataformas subían y bajaban hasta llegar a la gran despedida. ‘Mastermind‘ y ‘Karma‘ eran las encargadas de poner el broche de oro al esperado reencuentro de Taylor Swift con Madrid mientras el confeti y los fuegos artificiales llenaban el Bernabéu.

Felicidad y sueños cumplidos es lo que se vivió aquel 29 de mayo. Para muchos, aquella noche en Madrid fue su primera vez viendo a Taylor Swift. Es algo que llevaban esperando desde hace años y que, tras soñar con ello, se hizo realidad. En el ambiente, se creó una hermandad mágica. Miles de personas vivieron la gran noche de sus vidas escuchando las canciones que han sido y serán banda sonora de su evolución personal. Porque sí, Taylor ha tardado 13 años en volver a nuestro país pero la espera ha tenido su recompensa.
