Entre himnos, fiesta y emoción, Ginebras vive su noche más especial en Noches del Botánico

Créditos: Vega Halen (Noches del Botánico)
Con entradas agotadas, Ginebras se han reencontrado con Madrid dentro del ciclo de conciertos Noches del Botánico. La esperada cita se celebraba el 13 de junio ante un público de todas las edades. Todos, dispuestos a disfrutar de las canciones de ‘Donde nada es para tanto‘ y de aquellas que han ido construyendo el camino de la banda.
“Buenas noches Madrid, ¡vaya puto sueño!” eran las primeras palabras que resonaban al ritmo de ‘Vueltas‘ y ‘Alex Turner‘, encargadas de dar el pistoletazo a la noche. Madrid estaba preparada para dejarse llevar por las canciones de Ginebras y por el buen rollo que se instaló en el recinto de principio a fin. “Es un sueño estar aquí. Estamos presentando nuestro tercer disco que os habrá dado tiempo a escuchar. Vamos a ofreceros una nueva fiesta, con más emociones, siempre más divertidas,” contaban a un público que se dejaría la piel en cada canción junto a ellas.
Divertidas, disfrutonas y llenas de energía, el cuarteto ofreció una noche inolvidable y llena de canciones que se están convirtiendo en himnos de una generación. Canciones como ‘Intervención‘, ‘Come aquí‘ o ‘Rechazada viva‘ iban dibujando el inicio de la calurosa noche. “La música hace que conozcamos mucha gente y que, en muchas ocasiones, nos enamoremos,” decía Raquel dando paso a ‘Novio o Novia‘ con kiss cam incluida.

En perfecta sintonía, banda y público entrelazaron sus energías haciendo que Noches del Botánico se convirtiera en un concierto para enmarcar, una auténtica fiesta. Su ‘Desastre de persona‘ no faltaba antes de recuperar el colorido absoluto de etapas anteriores con ‘Billie Max‘ o ‘Chico Pum‘. “Os estoy viendo unas caritas de felicidad que me estáis haciendo el día,” admitía Magüi mientras lo daban todo en el escenario.
Inmersos en un mundo de color y buen rollo, llegaban ‘Cosas moradas‘, ‘Crystal Fighters‘ o el frenético ‘Con Altura‘. El cuarteto puso al público en pie ante la energía desbordada que la banda estaba ofreciendo. Con ‘Paco y Carmela‘ llegó su lado más bailongo en una noche muy especial para las chicas antes de sorprender a los asistentes. Tras tiempo sin cantar ‘Bailando Mal‘, Madrid disfrutaría de ella e incluso, en el último estribillo aparecería María de ELLYELLA junto a quien bajaban del escenario para sentir el calor del público.
“Esto no lo vamos a olvidar nunca porque está siendo muy especial,” admitían antes de ‘Con las chicas en Berlín‘ y bajando revoluciones con ‘Mundo hostil‘. En ese ambiente de tranquilidad, llegaba un duro momento de sinceridad por parte de Magüi. “Hay cosas que sí son para tanto como la guerra, la enfermedad o la pérdida,” decía la cantante. En ese momento, se sinceraba contando que, hace unos días, había fallecido su madre y no había sido nada fácil. Lo que hacía que siguiera adelante, era saber que estaría muy orgullosa de verla donde está.

Magüi mostraba su agradecimiento a sus familias por estar siempre a su lado reconociendo que “tengo la inmensa suerte de convertir estos sentimientos horribles en canciones“. “Este concierto y todo lo que haga a partir de ahora, es para ella porque sé que está cerquita,” reconocía en un momento de emoción absoluta. “Gracias porque no podría estar aquí si no fuera por esta energía tan bonita,” le decía a un público que las arropó más que nunca siendo el mejor abrazo que podían tener.
Tras ese momento de sinceridad, retomaban el concierto con un ‘Gigantes‘ que esa noche, se volvía todavía más mágico. “Para mí, la gigante es ella,” decía poco después Sandra. “Existen las personas linterna que cuando hay oscuridad, te alumbran el camino y espero ser eso para ella,” admitía en apoyo a su amiga antes de ponerse en el foco con ‘El bosque‘. Superando ese momento de bajada de intensidad y emociones, la energía volvía a Madrid por todo lo alto con ese recuerdo a dónde nació Ginebras en esa Facultad de Ciencias de la Información que estaba a unos pasos.
Así, rendían homenaje a la ciudad con ‘Madrid, Madrid, Madrid‘ gritando a los cuatro vientos un “¡la puta mejor ciudad del mundo!” Entre tanta emoción, fue una noche donde vivimos el poder de la música en directo con Magüi sacando adelante el concierto con la mejor energía. En ese vaivén de sentimiento, el tiempo pasaba rápidamente y sin darnos cuenta, afrontábamos la recta final.

Su potente ‘Ansiedad‘ se unía a la fiesta antes de ‘Mi diario‘ que nos dejaría con la despedida de la banda. Ni Ginebras, ni su público querían irse del recinto de Noches del Botánico pero era cuestión de minutos ver cómo la inolvidable noche terminaba. “Ha sido un sueño cumplido tocar aquí. No sé si le puedo dar fuerzas a alguien pero vosotros, me las habéis dado a mí,” reconocía una Magüi llena de emoción y agradecimiento.
“Le debemos todo a Madrid y volveremos más pronto de lo que creéis. Me voy a dormir con el corazón contento después de un tiempo. Ha sido uno de nuestros mejores conciertos de nuestra vida por no decir el mejor.” Tras esas palabras, ‘La típica canción‘ ponía la guinda al pastel en una noche frenética. Ese 13 de junio será una noche inolvidable para Ginebras en Madrid pero también, para las miles de personas que tuvieron el privilegio de vivirla.
Fue una noche de cura para el corazón mientras el vínculo tan especial entre el cuarteto volvió a quedar reflejado en escena. Su complicidad y amistad conquistó, una vez más, a un público con el que conectan como nadie. Su cercanía, humor y letras desenfadadas son varias de las claves de ese éxito que las está elevando cada vez más alto en la industria.
