Jesús Rendón: «Tengo muchas ganas de aprender, mucha hambre de música y mucha inquietud»

Estrenamos nueva entrevista, en esta ocasión junto a Jesús Rendón, concursante de OT 2020, quien nos ha presentado su debut ‘Me Sabe a Sal‘.

Es su primera canción llena de positivismo y con un aire fresco que ha contado con la producción de David Santisteban y Riki Rivera. Son los creadores de grandes éxitos de nuestra música. Con él, hemos hablado de su single, de sus próximos planes, de su paso por OT y mucho más.

Sigue leyendo y descubre lo que nos ha contado Jesús Rendón en nuestra entrevista.

  • Vivimos momentos algo complicados. Tú saliste de una casa y te tocó meterte en otra casi de golpe. ¿Cómo estás llevando el confinamiento?

Es una pasada. Creo que ahora, el resto del mundo se está poniendo en la piel de los triunfitos (risas). Tengo mis días. Intento entretenerme, buscarme retos o metas, por así decirlo, a corto plazo. Estas dos últimas semanas he montado también los temas para el pase de micros. Así tengo una propuesta o un reto cada semana y tengo con lo que entretenerme. También tengo mis momentos de bajón y mis momentos de querer salir a la calle porque date cuenta que llevo encerrado desde el 13 de enero.

He tenido la suerte de salir un día. Salí ese día y no pude salir más. Salí el sábado mismo que se decretó el estado de alarma que hice una barbacoa con mis amigos al llegar a Barbate. A la una o una y media de la madrugada, vino la policía para echarnos porque no sabíamos nada. Nos dijeron “tenéis que iros de aquí porque Pedro Sánchez ha decretado un estado de alarma” y creíamos que era mentira. Era verdad así que nos dijeron que o nos íbamos o nos multaban y cogimos y nos fuimos pitando todos. Así fue mi llegada al mundo (risas).

  • Vamos a recordar tus inicios. Habrá gente que no haya seguido Operación Triunfo y te empiece a descubrir. ¿Recuerdas cuándo empezó a picarte el gusanillo de la música? ¿Cuándo pensaste que querías intentar dedicarte a ella?

Es una cosa que no he pensado nunca. No ha habido nunca un momento en mi vida que recuerde decir “tengo claro que me voy a dedicar a esto”. Desde niño siempre ha sido una cosa que me ha llamado mucho la atención. Es algo que he tenido muy presente en mi casa. Mi madre es muy carnavalera, en Barbarte por decirlo de alguna forma, era la mujer chirigotera por ponerle un nombre. El carnaval desgraciadamente, como cualquier ámbito, al principio era de hombres. Las mujeres lo que hacían era disfrazarse o iban acompañando a sus agrupaciones. Había muy pocas mujeres que dijeran “voy a salir con una agrupación solo de mujeres”.

Las mujeres que había, muchas veces iban cantando y los instrumentos los tocaban hombres. Mi madre no llevaba ni guitarra, era una chirigota que iba con bombo y caja. Preferían no llevar guitarra a que fuera algún hombre ¡imagínate! Ella decía que sólo mujeres. Entonces, desde niño siempre iba con ella, en los ensayos y siempre estaba cantando en mi casa. Tengo vídeos de muy pequeño cantando ‘Hakuna Matata’ de El Rey León y siempre me ha picado la curiosidad. No recuerdo un día que dijera “tengo claro esto”. Fue como que ya lo traía claro incluso desde antes de nacer.

  • Me Sabe a Sal‘ es tu primer single. Háblanos un poco de cómo surge. ¿Qué hay detrás de esa canción y qué querías transmitir?

Surge en la academia en las primeras semanas donde todo era como mucho más loco. Todo el mundo estaba componiendo, tocando, probándolo todo, los ordenadores… Era como cuando metes a un niño en un parque de bolas. Surge un poco del hecho que nunca había terminado de componer una canción. Normalmente, escribía cuando venía de los bolos por la noche en verano con mi grupo. Llegaba a casa como a las tres de la mañana y con la emoción del bolo, y el subidón, hasta las cuatro o las cinco no me dormía. Entonces, en esas dos horas me ponía a escribir y a ver vídeos para investigar pero nunca las terminaba. Era como una espinita, no sabía por qué nunca terminaba una canción y las dejaba a medias.

Tenía una ruedecita de acordes que me molaba y empecé a tocarla. Lo primero que me vino fue la melodía del estribillo, sin letra ninguna. Empecé a tararearlo y dije “¡qué guay es esto!” Salió sin hacerlo intencionadamente. Empecé a probar, a ver qué pasaba y vi que esa rueda, me molaba e hice el estribillo. Luego hice la primera y la segunda estrofa y se quedó ahí porque me puse a hacerle otra a mi madre. Después me decidí a terminarla y le hice un puente C, una parte distinta y fue la que la terminó.

Quiero transmitir el aire fresco, el aire del verano, de estar en una orilla o en un chiringuito con tus amigos tomándote una cerveza. Quería ese rollo. Es una canción de amor pero no de esas tristonas ni de desesperación, todo lo contrario. Es de amor pero motivadora y que anima a pasártelo bien. Creo que es algo que creo que ha quedado perfectamente reflejado.

  • Tu primera canción ha estado en manos de grandes nombres como David Santisteban y Riki Rivera, ¿cómo lleva uno que creadores de muchos éxitos apuesten por su canción?

He estado viendo el vídeo de cuando me lo dicen y mi cara lo dice todo. Fue muy fuerte, rollo “¿a mí? ¿Por qué a mí con todos los talentos que hay en la casa?” Creo que no podía haber caído en mejores manos. Ellos llevan muchos años haciendo estilos muy parecidos a lo que voy buscando y creo que lo que yo busco, no podía haber estado en mejores manos. Estoy muy contento y muy agradecido porque me han entendido a la perfección. Ha habido mucha conexión. Riki además es de Cádiz, le gusta mucho el carnaval, nos entendemos muy bien y ha estado muy guay. Es muy impresionante y son muy profesionales.

  • ¿Qué sensaciones y sentimientos pasaron por tu cabeza al escuchar la canción ya terminada?

Había escuchado antes varios mix porque íbamos probando para ir perfilando o puliendo pequeños detallitos. Cuando escuchas el bueno, el que se va a quedar, lo escuchas como 100 veces. El primer día que me mandaron el tema, si no lo escuché 100 o 200 veces en esa noche, no lo escuché ninguna. Cuanto más lo escuchaba, más me gustaba. Creo que he quedado completamente satisfecho y es lo que hay que hacer. Imagínate sacar una canción que no te gusta, ¿a quién le va a gustar?

  • ¿Cómo estás viviendo el tener por fin, tu primer single en el mercado y ver cómo el público lo está acogiendo?

Es muy fuerte porque era un momento que siempre pensaba que llegaría. Yo actuaba en un grupo de versiones de otros artistas aunque también teníamos temas originales pero muy pocos. Serían como cuatro o cinco temas originales pero lo que hacíamos era cantar y animar la fiesta en chiringuitos, bares y demás.

Siempre he sido ambicioso en el aspecto de la música porque siempre quiero más. Siempre quiero aprender más, siempre quiero llegar un poquito más lejos y siempre quiero avanzar un poco porque no me gusta quedarme parado. Entonces, de ver cómo he salido en carnaval con 15 personas, luego un grupo con cuatro, a quedarte tú solo y ser tú el único responsable de lo que te vaya pasando, es muy fuerte. Era un momento que tarde o temprano iba a llegar. Con mi grupo estaba muy bien, me lo pasaba muy bien y hay muy buena conexión pero siempre he querido buscar un poco más. Siempre he querido que se me reconozca como solista, por así decirlo.

  • En estos días de encierro, ¿estás aprovechando para componer e ir haciendo cositas?

Componer, no he compuesto nada desde que estoy encerrado. No sé por qué pero no he compuesto absolutamente nada. He estado montando las covers que te he comentado y he estado estudiando guitarra y todos los días le echo un par de horas. También he estado estudiando con las teclas, mirando programitas de edición. He estado centrado más que nada en el tema de la grabación pero composición, poco. Eso sí, he estado rescatando un montón de escritos que tenía de esos que te he comentado que escribía en verano y hay muchos muy buenos. Creo que si se le pone un poco de música, puede resultar una canción y ya tengo la mitad del trabajo hecho.

Es como que ahora mismo en esto del confinamiento, soy partidario de que hay que estar solo y encerrado para componer pero no obligado, sino porque yo quiera. Que esté encerrado porque quiero, no porque me lo diga el Gobierno (risas). Es un poco raro pero es verdad que quiero crear porque quiero aprovechar este año para el año que viene si Dios quiere poder empezar un proyecto de un disco y tener material suficiente para presentar. En plan “mira, tengo 20 temas, podemos coger 10”. Creo que es ideal ir componiendo ya aunque no lo estoy haciendo pero yo mismo me autoriño.

  • ¿Qué es lo próximo? ¿Te gustaría ir single a single o enfocarte hacia un EP o un disco?

No lo sé por qué no lo he hablado con Brian, el manager, y no sé si podemos dentro del contrato. Estamos un año con Gestmusic, durante 2020 es el contrato que tenemos, y no sé si nos lanzarán algún single más. Si nos lanzaran alguno más por supuesto que me gustaría. Porque he sacado mi single el 27 de marzo, entonces de marzo hasta diciembre ¿no voy a sacar ningún tema más? Yo creo que sí, por lo menos uno o dos más podría sacar. Al menos, sacar uno y el videoclip de ‘Me Sabe a Sal’ por ejemplo. Algo así y ya luego, enfocarme en un disco y sacar algún single del disco. Creo que hay que ir sacando cositas poquito a poco y no me puedo llevar mucho tiempo sin sacar nada y que se olviden de mí, ¿no?

  • Si ponemos la mente en un futuro disco o en siguientes canciones, ¿qué te gustaría mostrar de ti? ¿Qué te gustaría que descubrieran al escucharte?

Me gustaría que el primer disco fuera un poco para mostrar mi versatilidad. Hacer canciones distintas, de distintos géneros e ir probando. El primer disco va a ser un poco conejillo de indias. Vamos a ir probando y ver qué funciona. Al menos esa es la idea que tengo. Quiero hacer canciones, todas con mi sello y lo que me identifica pero en distintos géneros. Me gustaría que cada canción fuera diferente, un funky, un bolero, un rap, una canción como más comercial, un poquito de todo. Algo para que se viera que puedo defender varios registros.

Después, un segundo disco enfocarlo más a donde lo quiero llevar y a lo que me funciona de verdad. Debería ser así, no directamente en el primer disco decir “quiero hacer esto”. Creo que el primer disco va a ser un poco de prueba e ir viendo. Conforme vayan pasando los años, me iré definiendo por un estilo concreto en el que me vaya a quedar. Lo mismo descubro cosas de mí como he descubierto en la academia como que no imaginaba que iba a componer una canción nunca porque nunca les terminaba. He descubierto que puedo. Como eso, todo. A lo mejor descubro que puedo hacer la voltereta para atrás en un videoclip ¿sabes? (risas) Si no lo pruebo nunca, no lo voy a saber.

  • Muchos te han conocido por Operación Triunfo donde se os brindó una oportunidad en la música. ¿Tenías claro que querías probar suerte en esos castings?

Esta pregunta es buena. Me voy a contradecir un poco, bueno, en realidad no. La tele de por sí no la veo mucho. Normalmente escucho música, el cine me encanta pero lo que es la televisión, solo veo las noticias a lo mejor, y muy poco. Realities y eso no veo. Es más, Operación Triunfo, de las ediciones de 2017 y 2018, había visto muy poco, solo alguna entrevista de algún artista que me gustaba cuando van a visitarlos o alguna gala pero no lo seguía.

Me presenté buscando una nueva oportunidad, buscando dar un pasito más. En realidad no sabía dónde me estaba metiendo. A la vista está todo lo que me ha caído (risas). No sabía la repercusión que tenía cualquier cosa que dijeras. De eso me he dado cuenta cuando he salido. Te metes ahí y estaba viviendo como si estuviera en mi casa. Como tenía confianza con los compañeros, me veía con el derecho de poder decir cualquier cosa porque sé que no va con maldad ni con malas intenciones. En ningún momento pensaba que había cámaras, sólo me daba cuenta que estaban cuando estaba hablando con alguien y se movía una cámara y me enfocaba. Estás allí y ves como a lo mejor estás sentado, y de repente se mueve una cámara, te enfoca y piensas “me están grabando”. No me daba ni cuenta.

Noemí una vez en un ensayo de gala lo dijo. Le dije “Noemí, ¿a ti qué te parece esta edición?” y me dijo “me parece la edición en la que menos estáis pensando que hay cámaras”. Me creía que estaba de camping con mis colegas y que todo era un cachondeo, pero no.

Me he dado cuenta de que hay que medir muy bien las palabras y todo se puede sacar de contexto. Al final al estar tan expuesto también hay gente que se queda con lo que quiere. Muy poca gente se queda con el global y dice “voy a conocer a esta persona”. Ven un vídeo, que tiene un corte dado y el volumen subido de uno y tal, y piensas que ese tío es un mamarracho y que no vale para nada. Son momentos y he pedido perdón millones de veces pero bueno, es televisión (risas). Me he metido en un mundo que desconocía pero no me arrepiento porque creo que las cosas caen por su propio peso. El tiempo lo pone todo en su sitio y ya me irán conociendo.

  • Van pasando las fases, estás entre los seleccionados, llega la Gala 0 y entras en la Academia. ¿Recuerdas que pasaba por tu cabeza al cruzar la puerta de la que se iba a convertir en tu casa con tus compañeros?

De hecho entré el primero en la academia y seguidamente estaba Nia. Fuimos los dos primeros y subí las escaleras corriendo a tope. Cuando me dijeron que cruzara la pasarela, nos montan en el autobús y nos llevan a la academia, subía las escaleras de tres en tres. Tengo muchas ganas de aprender, tengo mucha hambre de música y mucha inquietud y mucha curiosidad.

El momento en que se abrieron las puertas y vi lo que iba a ser mi casa, con todas aquellas salas, los instrumentos, equipos de grabación, piano… es como un sueño. Es un paraíso para cualquier persona que se quiera dedicar a esto. Lo único que tienes que hacer es música a todas horas. Si no tienes una clase, te pones a componer, a ensayar, tienes una masterclass, te ponen la comida por delante y no tienes que hacerla tú (risas). Es como un paraíso, muy fuerte. Estaba muy emocionado, entré dando saltos de alegría y muy guay.

  • Semana a semana compartiste canción con Eli, Samantha, Javy, Rafa, Bruno y Nia. ¿Qué destacarías de esos duetos y cómo fue estar una semana codo con codo trabajando con ellos?

Todos los que hemos entrado allí es porque teníamos que entrar. Todos queremos dar el máximo, no queremos irnos y queremos trabajar semana a semana. Con cada uno, con algunos más y otros menos afinidad pero con todos he conseguido un buen resultado. No estoy descontento con ninguna actuación de los dúos (risas). Con Eli me llevo muy bien, un rollazo de tema que nos metió en un género que nunca imaginaba que iba a cantar. Me dijo Noemí, “has estado como pez en el agua” y la verdad es que estuve súper cómodo cantando ‘Atrévete’. Fue como si lo hubiera hecho toda la vida.

Luego, ‘Mediterráneo’ fue un reto increíble con Samantha. Durante la semana estábamos pendientes de un hilo pero ella me decía “va a salir” y yo decía “vamos a ver va a salir por dónde sale” (risas). Salió, y fue un retazo porque pensaba que era una putada porque era una canción de Gala 10 por lo menos. Al final, lo conseguimos.

Después fue ‘Tu Frialdad’ que de alguna manera fue la semana que estuve más relajado porque estuve con Javy con quien había cantado varias veces y nos miramos a los ojos y nos entendemos. Era una canción un poquito más a mi género, la que más se acercaba. Esa semana estuvo muy bien.

Con Rafa fue la semana que más disfruté, me harté de reír y era una canción que no había escuchado nunca. Hoy en día ‘Princesas’ es una de las canciones que más me pongo porque me gusta un montón. Tenía un rollazo súper guay.

Luego con Bruno, Backstreet Boys fue el reto más difícil porque cantar en inglés y bailar, ¡imagínate! Con Bruno es fácil trabajar porque es un tío muy trabajador y los dos estábamos a tope. A ninguno de los dos nos favorecía la canción, quizás a mí menos por el hecho de que no he cantado en inglés nunca, pero le metimos mucha caña.

La semana de Nia, teníamos muchas ganas desde la Gala 0 de hacer algo juntos. Estuvo muy guay esa semana, me reí mucho. La clase de Iván del pedo imagínate lo que me pude reír (risas). Fue la vez que más me he reído en años, siempre se lo diré. Me tiré al suelo porque no podía aguantar la risa. Luego vino la de ‘Sábado por la Tarde’ que fue la canción que más me costó. Fue un reto enorme porque requería mucho más nivel de técnica del que yo tenía. Era un reto muy difícil pero hoy en día cuando me pongo la gala y la veo, no la veo tan mal. Al principio me quedé como un palo y no me movía pero era porque estaba súper concentrado en no irme de tono porque era lo más difícil que he hecho en mi vida.

El Alma Al Aire’ estuvo bien, no para tirar cohetes como me hubiera gustado pero no estaba bien. No sé si esto lo he contado antes pero la noche de antes de las dos últimas galas no dormí apenas. La de ‘Sábado por la Tarde’ fue cuando vinimos de la firma, y la de ‘El Alma Al Aire’ me puse malo con el estómago vomitando y tuvo que venir la médico. Fue una papeleta toda la noche sin dormir.

El día antes de ‘El Alma Al Aire’ se me cogieron los tendones del cuello y de la espalda y al día siguiente tuvo que ir un fisio a tocarme porque no podía girar el cuello para la izquierda. Esas dos últimas noches estaba reventado y los nervios y demás. No estoy descontento tampoco con la actuación, hay desafinaciones, hay cositas, podía haber estado mejor pero qué vamos a hacerle.

  • ¿Se te quedó algún dueto o alguna canción pendiente de cantar?

Me hubiera encantado con Hugo. Eso sí lo he dicho muchas veces y con él, me hubiera gustado hacer un dueto. Hugo y yo escuchamos música muy parecida y siempre teníamos ratitos en la academia donde cogía la guitarra y me decía “toca esto, canta la otra”. Sabía buscarle rápido por dónde estaba cantando él porque estoy acostumbrado a escuchar la misma música. Con Hugo me hubiera encantado, es un pedazo de maquinón y seguro que hubiéramos hecho algo muy guay. Cuando lo vea montaremos algo porque me gustaría hacer algo juntos porque es muy bueno.

  • Dentro de la academia ¿cuál crees que fue para ti el mayor reto al que te enfrentaste?

Sin duda, estar encerrado. Ni canciones ni nada. El hecho de estar encerrado, ahora lo podéis comprobar en vuestras propias carnes (risas), te cambia un poco todo. Te cambia el humor, es inhumano y no es normal. Sobre todo a una persona que pasa mucho tiempo en la calle como yo. Cuando estoy en casa es porque estoy estudiando o estoy grabando. De base, estoy en la calle, al solecito, dando una vuelta por la playa, de aquí para allá, en el puerto… Es un nivel de vida muy alegre porque siempre estás viendo vistas y con un buen clima.

Que te encierren allí, te dé el sol en una terraza 10 minutos o 15 después de comer o hasta las cuatro que empezaban las clases. Tenías una hora ahí en medio y el día que había sol, también te digo. Es inhumano encerrar a alguien. A Eli y a mí creo que es a los que más nos ha costado y los dos que peor lo hemos llevado. He llevado muy mal estar encerrado. Me cambiaba el carácter, las contestaciones, las maneras de hablar, todo. Había días que no soportaba a nadie. Soy una persona muy transparente y muchas veces, juega en mi contra. No sé callarme nada. Debería aguantarme muchas veces y te digo que allí también me han aguantado y muchas veces me han dicho “cállate la boca”.

Lo que pienso, lo digo y no me paro a reflexionar qué puede conllevar. Imagínate allí encerrado, sin estar acostumbrado, cómo te cambia el humor, se te pone la piel súper fina, todo te afecta, todo es un mundo, todos te miran y ya crees que te miran mal porque no sé qué. Creo que todos estábamos igual. A lo mejor unos están más acostumbrados a estar encerrados en sus casas y yo no porque estoy acostumbrado a estar todo el día en la calle y me costó más. El reto principal es el confinamiento, el confinamientOT.

  • ¿Qué aprendizaje te llevas de todo aquello? ¿Qué te ha enseñado tu paso por OT?

Me voy un poco más maduro. Me voy con la lección aprendida de dónde me he metido. Como te he dicho, entré sin tener idea de lo que era porque nunca había estado enganchado a OT y me voy con la lección aprendida de lo que es la tele. Lo que es ser un personaje conocido y un poco de cómo funciona esto.

Cada día que pasa aprendo algo nuevo. Aprendo algo nuevo por redes, por algún consejo que me dan y voy aprendiendo. Esto también es cuestión de ir adaptándote porque sigo siendo el mismo. Cuando he hablado con mi gente nadie ha notado ningún cambio. Sigo siendo exactamente el mismo que cuando entré pero ahora quizá hay cosas que me callo e intento no meterme. Si no me interesa o no es de mi incumbencia no tengo porqué saltar.

El otro día con lo del Apagón Cultural que propusieron por unas declaraciones del ministro puse que me unía. Es algo que está en mi gremio y si hacen un apagón, me veo en el derecho de hacerlo. Dentro del mismo gremio hubo gente que estaba a favor y otra en contra. Por Twitter me llegó una avalancha de comentarios de peña diciéndome que era un egoísta que cómo iba a compararlo con la sanidad.

No era un tema de comparación, es un tema de que somos un sector que está olvidado. Incluso los que están más abajo me han dicho “vente y toca unas canciones y bebes unas cervezas”. Imagínate hasta dónde llega nuestro trabajo y que te diga uno de un local eso. Mucha gente no ve el sacrificio que tiene esto. Ven que te estás divirtiendo cantando y ya. Es muy sacrificado. Siempre hemos sido un sector olvidado. Se hizo un poco por reivindicar y porque es buen momento aunque parezca que no.

En esta época de confinamiento si no tenemos cine, lectura o música estaríamos subiéndonos por las paredes. Ahí me di cuenta de que no iba a meterme más en política. Siempre he dicho que no hablaba de política ni de religión ni de fútbol y justo me metí ahí. Lo hice porque el Apagón Cultural era una cosa de mi gremio. Dije “para la próxima, me callo la boca” o daré mi punto de vista de otra manera porque al final, parece que todo es un mundo.

Me estoy adaptando todavía a este cambio aunque soy de poner lo que pienso y ya está. Nunca me he escondido de nadie y he dado la cara toda mi vida. No me gustaría tener que dejar de hacerlo. Es verdad que muchas veces piensas que a lo mejor te merece la pena porque pones un tweet y te viene una avalancha de comentarios y es un poco heavy.

  • No hay duda de que Operación Triunfo tiene algo especial. ¿Cómo vive uno lo de encontrar una nueva familia dentro de todo aquello? Ver que ahora, hay 15 personas más en tu vida.

Está muy guay. El tema de la familia venía de antes, desde el casting de Barcelona donde hicimos los 30 mucha confianza. Luego nos quedamos 18 y después 16. Está guay porque no hay ninguno que sea igual que otro. Ni en el ámbito musical ni en el personal. Cada uno es distinto. Puedes tener más afinidad con unas personas que con otras. Por ejemplo, a mí me encanta reírme y estar de cachondeo y tenía más afinidad con Rafa. A lo mejor a una persona que le guste estar más tranquila y serena tiene más afinidad con Flavio.

A fin de cuentas, creo que lo hemos sabido llevar y hemos sabido llevarnos todos con nuestros más y nuestros menos pero igual que en cualquier familia. Es lo que la gente a veces tampoco entiende. Ven que hay cualquier intercambio de opiniones y fuera era otro mundo. Son criaturas que están y se conocen de nada y menos, se están conociendo y están conviviendo y en cualquier familia seguro que la gente ha contestado peor a su madre. Cada uno tiene sus opiniones, somos diferentes y eso es lo guay, la diversidad tan grande que hay, poder ver tantas opiniones de un mismo tema. Cómo cada persona opina cosas que no tienen nada que ver.

  • ¿Cómo viviste vuestra primera firma de discos?

Fue súper emocionante. También lo fue la pechá de comer chocolate que nos dimos y no se vio (risas). ¡Fue súper guay! Me acuerdo que íbamos en el autobús muy nerviosos sin saber qué pasaría, si iba a haber gente o no. Íbamos con mucha incertidumbre. Llegamos al aeropuerto y nos estaba esperando gente y eran las siete de la mañana. Ahí ya dijimos “si aquí hay gente a las siete, imagínate cómo está aquello.”

Cuando estábamos llegando con el autobús a El Corte Inglés vimos la cola. Desde donde íbamos a estar nosotros, que era como una plataforma en un escenario, hasta donde estaba la gente, era un “¿en serio toda esta peña ha venido aquí a que les firmemos?” Es muy fuerte. Estoy súper agradecido, nos dieron todo su amor y su cariño y nosotros se lo dimos de vuelta. Venía bien ese contacto físico con los seguidores del programa porque estás encerrado y lo único que sabes es quién es favorito esa semana, quien se salva y quién no y los gritos que pegan en el público. Eso es lo único que ibas intuyendo. Cuando llegas allí y ves tanta gente que incluso había algunos que llevaban desde las once de la noche esperando pasado la noche allí durmiendo, es muy heavy. Fue un subidón.

En la clase que hicimos con Andrea practicando le decía “Andrea, yo me río mucho. Me da miedo que de tanto reírme se me canse la boca y se me quede rara” y me dice “no te preocupes pero al principio no te rías tanto”. Mira, me reía desde el principio y creía que la boca se me iba a abrir. Estuve así todo el rato, las dos horas. Todo era muy intenso, era “hola”, abrazo y no nos dejaban abrazarnos ni darnos besos porque ya estaba el tema del coronavirus que acababa de empezar. El que estaba a mi lado decía “no te acerques más”. La gente venía, se tiraba encima de mí y yo me tiraba también. El hombre metiéndose en medio de los dos diciendo que no podíamos acercarnos.

Ese día fue muy emocionante, un subidón personal y moral. Qué bonito es hacer feliz a la gente ¿no? Siempre he dicho que nuestro pago a los artistas no es el dinero, a fin de cuentas. Tenemos que comer también como todo el mundo (risas) pero el verdadero premio de dedicarte a esto es que alguien te diga “tengo un día de mierda y hoy me has alegrado el día”. Para mí es lo más bonito que me pueden decir.

  • Cuando acabe todo esto, a falta de noticias sobre el programa y la gira. ¿Cómo afronta uno esa gira que pasará por varias ciudades y recintos tan importantes?

La verdad es que con este tema no tengo mucha esperanza.

  • A las malas en 2021.

Eso sí. Cuando dijeron los recintos, flipé. El Auditorio Rocío Jurado, el WiZink Center, el Palau Sant Jordi y el Auditorio Marina Sur. Son cuatro sitios bastante potentes, no son cuatro locales. Esto lo hablé con Noemí y le dije “Noe ¿cómo va a ser la gira?” Me dijo iban a ser pocos pero grandes. Así lo hizo también este año Alejandro Sanz que a ver si alguna vez me echa cuentas porque no sé qué más hacer. Hay que cogerlo como referente porque la verdad que él sabe lo que hay (risas). Como una versión que hacía Antílopez que decía “el tito Alejandro es el mejor, viene de vuelta ya de tó”. Es verdad que viene de vuelta y media de todo.

  • Has empezado a dar los primeros pasos de tu carrera. ¿Qué significaría para ti poder vivir de tu música?

Vivir. Vivir para mí de la música sería vivir. Si no viviera de la música, estaría malviviendo. Estaría dedicándome a algo con lo que no me siento realizado. Soy un afortunado de poder decir esto. Mi trabajito me ha costado y todo tiene su trabajo. Si quieres ser algo, tienes que ir a muerte a por ello y no parar hasta conseguirlo. No creo que haya una fórmula mágica. Me he pasado toda la vida pensando que la había. Es muy heavy pero he buscado en Google “¿cómo componer?” (risas).

Me he dado cuenta que no es cómo componer, es componer. Hay cosas que no tienen ningún cómo. Para llegar a ser algo que quieras ser, la constancia y el trabajo es lo único. No hay nada especial ni que venga el Espíritu Santo y se te pose en el hombro. Trabajo, trabajo y fuerza de voluntad y querer conseguirlo y estar ahí en las malas. Te vas a caer veinte mil veces pero levántate otra vez y sigue.

Antes de entrar en OT, medio vivía de la música porque desde 2015 estaba con mi grupo. Actuábamos todos los años, he hecho bolos de todos los colores y de todos los sabores. En chiringuitos, bares, comidas de empresa, bodas, bautizos, comuniones, despedida de soltera, festivales… En ese aspecto, he hecho de todo. No me daba tampoco como para vivir todo el año. Los bolos más que nada eran en verano y lo compaginaba con una cosa que me gusta mucho, la informática. Arreglaba móviles, tablets, ordenadores y demás. De ahí, a ya dedicarte solo y únicamente a componer, sacar canciones y eso, hay un paso. Ahora sí puedo estar bien conmigo mismo y no tengo que estar pensando en tantas cosas. Tengo que pensar en una y ya está.

  • ‘Me Sabe a Sal’ es tu primer single, tendremos esa gira de OT y seguro que te esperan muchas cosas más en un futuro. ¿Cuál es tu próximo sueño o reto que te gustaría cumplir o alcanzar?

Que me den un Grammy (risas). Vamos a soñar alto, ¿no? Poquito a poco pero creo que la idea es ir proponiendo metas a corto plazo y diciendo “quiero conseguir esto” o llegar a un millón de visitas en YouTube. Pequeños retos que vayan haciéndome avanzar en el camino ¿no? Creo que cualquier tipo de reto va a estar relacionado con la música. ¿Te imaginas que te digo que me salga bien la tortilla de patata? (risas)

Hasta aquí nuestra entrevista con Jesús Rendón hablando de su primer single ‘Me Sabe a Sal’ y muchas otras cosas. Esperamos que os haya gustado 🙂 

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